Ha surgido una importante disputa entre China y Estados Unidos sobre el destino de 127.000 Bitcoins (BTC), valorados ahora en aproximadamente 13.000 millones de dólares, originalmente extraídos del pool minero LuBian en 2020.
Las acusaciones de China contra EE.UU.
El Centro Nacional de Respuesta a Emergencias contra Virus Informáticos (CVERC) de China publicó un informe acusando al gobierno de EE. UU. de confiscar bitcoins robados en un hack de 2020.
La agencia afirmó que una «organización de piratería a nivel estatal» fue responsable del robo original e insinuó que Estados Unidos estaba detrás del pirateo y la eventual incautación.
El análisis técnico de CVERC, destacado por el Global Times, administrado por el estado, señaló el uso de herramientas avanzadas y sugirió que la operación se desvió de los patrones criminales típicos.
La respuesta de Estados Unidos y las revelaciones de código abierto
El gobierno de Estados Unidos cuestiona estas afirmaciones, argumentando que la incautación de 2024 fue una acción policial contra el producto del delito vinculado a Chen Zhi, presidente del Grupo Príncipe Camboyano, quien está acusado de fraude y lavado de dinero.
Investigadores independientes de blockchain rastrearon la salida original de la billetera LuBian hasta un error de generación de clave para una dirección de Bitcoin, lo que permitió a una entidad desconocida lavar los fondos.
Los análisis forenses de Arkham, MilkSad y otros vinculan las monedas incautadas con billeteras vulnerables, pero no atribuyen el hackeo de 2020 a ningún actor estatal específico.
Lo que muestra la ciencia forense de Blockchain
Los datos en cadena confirman que las monedas estuvieron inactivas durante años antes de consolidarse en billeteras ahora marcadas como controladas por el gobierno de EE. UU.
Los informes técnicos, incluido el CVE-2023-39910, explican que la débil generación de números aleatorios hacía que las billeteras fueran vulnerables a ataques de fuerza bruta.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó demandas para confiscar los bitcoins incautados, alegando que eran producto del delito.
El debate en curso sobre la atribución
Si bien las autoridades chinas han vinculado la custodia estadounidense de activos con una posible participación del Estado en la piratería, los investigadores occidentales señalan una falta de evidencia técnica para esta afirmación.
Como muestra el análisis forense en cadena, el movimiento de fondos es consistente con la explotación de claves de billetera débiles, no con la acción estatal definitiva.
La cuestión de quién vació originalmente las carteras sigue sin resolverse.

