Standard Chartered Plc, con sede en Londres, ha comenzado a buscar compradores y espera recibir las primeras ofertas a mediados de año, dijeron personas familiarizadas con el asunto. La venta propuesta cubre la rama de banca corporativa y de inversión del banco en Botswana, junto con sus divisiones minorista y patrimonial.
Se cree que otros posibles postores están evaluando la oportunidad. Estos incluyen Standard Bank Group Ltd. y FirstRand Ltd. a través de su unidad First National Bank.
Todas las partes se negaron a comentar públicamente sobre el proceso informado, citando las primeras etapas de una posible transacción. Las fuentes advirtieron que un acuerdo no está garantizado y que la venta aún podría cambiar de dirección.
La venta planificada es parte de la remodelación más amplia de Standard Chartered de su huella africana. El banco ya salió de cinco países del continente y vendió parcialmente operaciones en Zambia y Uganda, y la mayoría de esas transacciones se completaron entre 2024 y 2025.
Ese giro parece haber dado sus frutos en la gestión patrimonial. Las fuentes dicen que Standard Chartered ha duplicado su riqueza en África a alrededor de 4 mil millones de dólares en los últimos tres años, en gran parte gracias a su desempeño en Nigeria y Kenia. La cifra, ya denominada en dólares estadounidenses, refleja el valor equivalente actual.
La medida de Botswana también subraya un cambio más amplio en el panorama bancario de África. Varios prestamistas internacionales han reducido su exposición continental, creando espacio para que los actores regionales se expandan. Entre los que se reducirán se encuentran HSBC Holdings Plc y BNP Paribas SA, los cuales han modernizado sus operaciones en África en los últimos años.
En contraste, los bancos más grandes de Sudáfrica se están expandiendo constantemente más allá de su mercado local, buscando crecimiento en préstamos corporativos, financiamiento comercial y gestión patrimonial en todo el continente. Botswana, ampliamente considerado como uno de los mercados financieros más estables de África, es una base atractiva para las instituciones que aspiran al nivel regional.
Si se completa, la venta podría fortalecer aún más la posición de los prestamistas africanos en un momento en que los bancos globales se están volviendo más selectivos sobre dónde desplegar capital en el continente.
Por ahora, los compradores potenciales parecen estar observando de cerca, y Botswana podría convertirse en el último campo de batalla en la evolución de la jerarquía bancaria de África.

