El gobierno brasileño ha propuesto una ley que permitirá la venta de bitcoins y otras criptomonedas incautadas durante investigaciones criminales en un momento en que la nación parece estar tomando medidas enérgicas contra el crimen organizado.
El proyecto de ley 5.582/2025, enviado al Congreso por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, autorizaría a las instituciones financieras a liquidar criptomonedas incluso antes del resultado del juicio, del mismo modo que se tratan las monedas extranjeras, los cheques y los títulos valores. No está claro qué sucederá si los sospechosos son liberados posteriormente.
Los funcionarios dijeron que la medida tiene como objetivo golpear a las pandillas donde más les duele: sus billeteras, y es parte de una «ley antifacción» más amplia que cambia las leyes de organizaciones criminales y el código de procedimiento penal de Brasil. Su objetivo es la infraestructura financiera de bandas como Comando Vermelho, una de las facciones criminales más poderosas del país.
El momento de la propuesta es significativo. Se produce días después de que una importante operación policial en las favelas de Río matara a 121 personas, la mayoría de ellas presuntos miembros de pandillas, en lo que ahora es la represión policial más mortífera del país.
Las autoridades dijeron que el ataque tuvo como objetivo a los líderes del Comando Vermelha e involucró a más de 2.500 agentes de policía.
El esfuerzo por liquidar los criptoactivos incautados va acompañado de una importante reforma regulatoria del banco central de Brasil. El banco central anunció nuevas reglas que requieren que las empresas de criptomonedas tengan licencia y mantengan reservas de capital que oscilan entre 10,8 millones de dólares (2 millones de dólares) y 37,2 millones de reales, dependiendo de sus actividades.
Las reglas, que entrarán en vigor en febrero, clasifican una amplia gama de actividades criptográficas según las leyes de mercado de capitales y divisas de Brasil.
Exigen que las empresas informen sobre las transacciones internacionales, incluidos los pagos de monedas estables y las transferencias a billeteras independientes, y colocan un límite de 100.000 dólares a cada transacción que involucre divisas.
El proyecto de ley contra las facciones se encuentra bajo consideración urgente en el Congreso y debe ser votado antes del 18 de diciembre.

